Hola a todos, y bienvenidos a «Reflexiones de una Mentora», mi espacio para compartir experiencias, consejos y reflexiones sobre el camino del aprendizaje y el crecimiento personal. Hoy quiero abordar un tema que todos hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas: la torpeza del momento.
¿Alguna vez te has encontrado en una situación en la que has dicho algo mal o algo fuera de lugar, y luego te has sentido cohibido ante la reacción de los demás? Sé que yo sí. Esas veces en las que las palabras salen de nuestra boca antes de que podamos detenerlas, y luego nos quedamos allí, sintiéndonos como si quisiéramos desaparecer en el suelo.
Recuerdo una ocasión en la que estaba dando una charla y, en medio de mi entusiasmo, dije una palabra mal pronunciada que cambió completamente el significado de mi mensaje. En ese momento, sentí que el tiempo se detenía y que todos los ojos estaban puestos en mí. Me sentí terriblemente avergonzada y deseé poder retroceder en el tiempo y corregir mi error.
Pero con el tiempo, he aprendido a ver estas situaciones como oportunidades de crecimiento. Todos cometemos errores, incluso los mentores. Lo importante es cómo manejamos esas situaciones y qué aprendemos de ellas. Aceptar la responsabilidad, disculparse si es necesario y aprender a reírnos de nosotros mismos son pasos importantes en el camino hacia la superación de la torpeza del momento.
Así que la próxima vez que te encuentres en una situación incómoda debido a una palabra mal dicha o un comentario inoportuno, recuerda que no estás solo/a. Todos hemos estado allí en algún momento u otro. Lo importante es levantarse, sacudirse el polvo y seguir adelante con humildad y determinación.
Espero que estas reflexiones te hayan sido útiles. ¡Nos vemos en el próximo post!
